
La historia de Katie comenzó el día que Kay empezó la hemodiálisis en 2008. “Tuvo dificultades para lograr un acceso vascular”, recordó Katie. “Tuvo un injerto y una fístula que no fueron eficaces, y no teníamos otras opciones”.
Durante ese tiempo, un cirujano recomendó el injerto HeRO® de Merit, un injerto de acceso para hemodiálisis diseñado para pacientes como Kay, para quienes las fístulas o los injertos convencionales no son eficaces. “Necesitaba el HeRO o no estaría con nosotros”, dijo Katie. “Después de luchar dentro y fuera del hospital, cirugía tras cirugía, con la ineficacia de los accesos y el hecho de que ella no se sentía bien, buscamos el HeRO y fue un éxito. Tuvo la oportunidad de disfrutar de la vida durante nueve años”.
Esos nueve años, explicó Katie, fueron significativos y felices para Kay y su familia. Kay pudo asistir a las graduaciones de Katie y de su esposo, así como verla convertirse en enfermera de diálisis. Estuvo presente para ver nacer a su nieta y ver cómo su nieto se graduaba de la escuela secundaria, se convertía en infante de marina, se casaba y tenía su propio hijo, lo que convirtió a Kay en bisabuela.
“Hay demasiadas palabras para describirla”, dijo Katie. “Ella me hizo quien soy hoy. Estamos muy tristes de no tenerla, pero muy agradecidos por esos nueve años”.
El compromiso de Merit de mejorar vidas es lo que impulsa la innovación de productos que ayudan a personas como Kay a vivir más tiempo, brindándoles esperanza a ellas y a sus familias.